Las internas Elizabet y Montserrat, que acudirán a la visita del Papa León XIV en el Centre Penitenciari Brians 1, en Sant Esteve Sesrovires (Barcelona) - EUROPA PRESS
BARCELONA, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -
Montserrat, una de las dos internas que dedicará unas palabras al Papa León XIV durante su visita al Centre Penitenciari Brians 1 (Barcelona) el próximo miércoles ha asegurado sentirse muy contenta y orgullosa por haber sido seleccionada para participar en el acto: "Es más fácil que te toque la lotería a que puedas hablar con el Papa".
Montserrat, que fue escogida por el capellán de la prisión de Wad-Ras (Barcelona) y del módulo de mujeres de Brians 1, Jesús Roig, ha asegurado que antes era reacia a creer en Dios, pero que desde que conoció al párroco hace ahora tres años no ha faltado nunca a misa: "Yo creo que me ha elegido Dios, yo no creía en Dios nunca, pero creo que Dios me lo ha hecho para que crea en él de verdad".
Sobre el contenido del discruso que ella y Josefina, la otra interna, dirigirán al Pontífice, ha dicho que es "'top secret'", pero que le trasmitirá su agradecimiento y lo contenta que está con el cambio que ha experimentado en su vida gracias a la fe que siente.
Entre los internos que acudirán a ver al Papa en el teatro de Brians 1 también está Elizabet, que ha manifestado visiblemente emocionada que ella es creyente de toda la vida, pues su padre es pastor evangélico, y que celebra que el Pontífice visite la prisión porque para ella es una persona muy importante.
En este sentido, ha puesto en valor que el Papa León sea una persona que no haga excepciones y que no entienda de etnias: "Es emocionante por esto, porque viene a una prisión y ¡es que es el Papa!, ¡es que es muy fuerte!".
LA VISITA
La visita comenzó a gestarse durante una conversación entre el Conseller de Justicia y Calidad Democrática, Ramon Espadaler; el obispo de Sant Feliu de Llobregat (Barcelona), Xabier Gómez, y el coordinador de los viajes pontificios, el monseñor Jose Nahum Jairo Salas, en la que surgió la posibilidad de incorporar una visita a un centro penitenciario durante el viaje del Papa a Catalunya.
La conversación partió de la visita que el Papa hizo a una cárcel de Guinea Ecuatorial y del interés mostrado por la realidad de las personas privadas de libertad, por lo que Espadaler y Gómez plantearon a Salas la posibilidad de que visitase una prisión de Catalunya, una propuesta que fue recibida con entusiasmo y que el responsable de viajes pontificios se comprometió a trasladar directamente a León XIV.
Posteriormente, y después de que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, hiciese llegar formalmente la información al Papa, el Vaticano confirmó la incorporación de esta visita a su programa oficial del viaje, pero en lugar de elegir Wad-Ras --la prisión que se barajó inicialmente, pues el Papa quería conocer a las internas que le habían hecho llegar una estola como obsequio--, se decidió Brians 1 por su cercanía a Montserrat.
80 PRESOS
Al acto asistirán aproximadamente 80 internos, tanto de Brians 1 como de "otros centros penitenciarios" de Catalunya, concretamente de Wad-Ras y de la vecina Brians 2, ha informado este viernes Espadaler.
El acto, que será breve, de una duración aproximada de 20 minutos, comenzará con un canto de bienvenida interpretado por internos del centro y un saludo del director de Brians 1, Jordi Pons, y, tras el testimonio de Montserrat y Josefina, finalizará con la interpretación del Virolai y unas palabras y la bendición del Santo Padre antes de continuar hacia Montserrat.
El director de la prisión ha explicado que las internas que participan en el taller de floristería se encargarán de la decoración del teatro, que los que van a las escuelas han hecho murales individuales y los que participan en talleres de artes plásticas han realizado un cuadro para el Pontífice.
"CULTURA DE LA PAZ"
Por su parte, el sacerdote mercedario Jesús Bel, coordinador de la Pastoral Penitenciaria del Obispado de Sant Feliu de Llobregat y capellán del módulo masculino de Brians 1 ha explicado que la visita de León XIV "va muy en la línea de lo que desde el principio de su papado ha promovido, la cultura de la paz, de la acogida, del entendimiento", en un mundo convulso de enfrentamientos y guerras.
El párroco ha destacado que León XIV desde el principio habló de esperanza, de la posibilidad de construir un mundo mejor, pero que esto no es posible "si se excluye a los más pequeños, a los marginados".