Archivo - June 9, 2024, Saint Petersburg, Russia: The flag of the Republic of Sudan seen in the gallery of flags of the participating countries in the framework of St. Petersburg International Economic Forum 2024 - Europa Press/Contacto/Maksim Konstantinov
MADRID, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -
El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte medidas en Sudán, como un embargo generalizado de armas, ante las violaciones de Derechos Humanos registradas en el país africano en el marco del conflicto entre las paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) y el Ejército sudanés.
"Los sistemas avanzados de armamento utilizados por ambas partes están poniendo en peligro a los civiles dondequiera que se encuentren. Les insto a que presionen para que el embargo de armas sobre Darfur se extienda a todo Sudán", ha indicado.
Turk ha instado además a "fortalecer la resistencia contra las ideologías divisivas y los discurso de odio"; apoyar "a la sociedad civil, los defensores de los Derechos Humanos y los periodistas", así como empoderar tanto a líderes religiosos como comunitarios a fin de promover el diálogo pacífico en el país.
"Todos los Estados con influencia deben hacer todo lo posible para promover esfuerzos de mediación locales, regionales e internacionales y presionar a aquellos que se benefician de esta guerra sin sentido", ha subrayado, agregando que "el pueblo sudanés tiene la llave de una paz sostenible" en Sudán.
Turk ha recordado que ya han hecho sonar las alarmas por las "atrocidades masivas" cometidas en la ciudad de El Fasher. "Ya habíamos documentado patrones de tales atrocidades en varias ocasiones, incluso durante la ofensiva de RSF para capturar el campamento de desplazados de Zamzam en abril de 2025. La amenaza era clara, pero las advertencias no fueron atendidas", ha lamentado.
En este sentido, ha recalcado que "la comunidad internacional debe hacerlo mejor". "Si nos quedamos de brazos cruzados mientras ejércitos y grupos armados cometen crímenes, solo podemos esperar cosas peores", ha argüido.
Turk ha expresado además su temor de que estas violaciones y abusos puedan repetirse en la región de Kordofan ante una intensificación de los combates tras la captura de El Fasher por parte de las RSF y la ruptura del cerco en Kadugli y Dilling por parte de las Fuerzas Armadas de Sudán.
"Los ataques con drones por ambas partes continúan, causando decenas de muertos y heridos civiles. Los civiles corren el riesgo de sufrir ejecuciones sumarias, violencia sexual, detención arbitraria y separación familiar", ha advertido.
90 CIVILES MUERTOS EN DOS SEMANAS
La oficina de Turk ha documentado en poco más de dos semanas, hasta el 6 de febrero, la muerte de 90 civiles y al menos 142 heridos por ataques entre las partes. "Estos ataques afectaron a un convoy del Programa Mundial de Alimentos, mercados, centros de salud y barrios residenciales en Kordofan", ha sentenciado.
"Después de casi tres años de este conflicto, mi oficina sigue documentando violaciones flagrantes del Derecho Internacional, sin medidas eficaces para abordarlos o prevenirlos", ha resaltado, instando así a los estados a reflexionar sobre lo que se podría haber hecho para evitar la muerte de miles de civiles en El Fasher y lo que harán para impedir que esto se repita en otras partes del Sudán.
Para ello, Turk ha propuesto que haya "compromisos de no atacar a civiles o zonas residenciales con armas explosivas; medidas para reducir el daño a los civiles o entrega sin obstáculos de ayuda humanitaria". Asimismo, se debe "poner fin a las detenciones arbitrarias; y tratar a las personas privadas de libertad con humanidad y de conformidad con el Derecho Internacional".
De igual forma, las partes deben "poner fin a los ataques contra la infraestructura civil", incluyendo ataques contra infraestructura crítica como la presa de Merowe y la central hidroeléctrica, que "una vez suministraron el 70% de la electricidad del Sudán".