FAGARAS, May 18, 2025 -- A man votes during the runoff of Romania's presidential election in Fagaras, central Romania, May 18, 2025. Romanian voters started casting ballots on Sunday in a decisive presidential runoff which pits George Simion, leader of t - Europa Press/Contacto/Cristian Cristel
MADRID 19 May. (EUROPA PRESS) -
Los observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) han concluido que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Rumanía se desarrolló con pleno respeto a las libertades y derechos básicos, aunque ha puesto en tela de juicio de nuevo el papel que desempeñan las redes sociales e internet en general como plataformas para la desinformación.
El proceso se ha celebrado después de un primer y fallido intento en 2024, cuando el Tribunal Constitucional anuló la primera ronda entre sospechas de fraude e injerencia extranjera. Para esta ocasión, los observadores han vuelto a constatar una marcada polarización, traducida en mensajes difamatorios y en encendidos discursos en temas clave como la UE, la seguridad o los derechos sociales.
Una de las coordinadoras de la misión, Lucie Potucková, ha destacado este lunes que los voantes hayan podido ejercer su derecho de sufragio "en una atmósfera calmada y ordenada" y ha destacado los "notables esfuerzos" de las autoridades" para combatir la desinformación y el acoso en redes sociales.
Sin embargo, otro de los integrantes del grupo, Eoghan Murphy, ha advertido de que en internet se ha "amplificado o suprimido" el mensaje de los candidatos, lo que sumado al sesgo de los medios de comunicación, en particular de los privados, habría "limitado la oportunidad de los votantes de tomar una decisión informada".
Asimismo, la misión ve margen para establecer mejoras en materia de transparencia o regulación, por lo que ha abogado por un "trabajo continuado" para que Rumanía siga adaptándose a los estándares y compromisos de la OSCE.
Las elecciones concluyeron con la victoria del candidato europeísta Nicusor Dan, alcalde de Bucarest, en detrimento del ultraderechista George Simion, vencedor de la primera vuelta.