Publicado 09/09/2026 08:34

La ONU lamenta el "silencio ensordecedor" a nivel internacional ante las restricciones de los talibán en Afganistán

Turk alerta de que los problemas de la población "van de mal en peor": "Parece que el mundo ha olvidado y abandonado al pueblo de Afganistán"

Archivo - July 27, 2026, Beirut, Beirut, Lebanon: U.N. High Commissioner for Human Rights Volker Turk gestures during his press conference in Beirut. Turk concluded a two-day official mission to Lebanon. During his visit, T�¼rk addressed extensive human
Archivo - July 27, 2026, Beirut, Beirut, Lebanon: U.N. High Commissioner for Human Rights Volker Turk gestures during his press conference in Beirut. Turk concluded a two-day official mission to Lebanon. During his visit, T�¼rk addressed extensive human - Marwan Naamani / Zuma Press / Europa Press

MADRID, 9 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha lamentado este miércoles el "silencio ensordecedor" de la comunidad internacional ante las restricciones impuestas por los talibán tras su vuelta al poder en Afganistán en agosto de 2021, especialmente contra niñas y mujeres, y ha reclamado nuevos esfuerzos para presionar a Kabul para que cumpla con sus obligaciones con el Derecho Internacional.

"A día de hoy, los problemas de muchas personas en Afganistán van de mal en peor. Millones de personas están sumidas en la pobreza, el respeto por los Derechos Humanos básicos continúa deteriorándose mientras cientos de miles son devueltos contra su voluntad", ha dicho, antes de resaltar que "con el paso de los meses, las autoridades 'de facto' endurecen y aplican medidas opresivas".

"Sin embargo, parece que el mundo ha olvidado y abandonado al pueblo de Afganistán a una situación que se agrava día a día. El silencio es ensordecedor", ha lamentado Turk, quien ha denunciado que las restricciones aplicadas por los fundamentalistas afectan gravemente al acceso a la educación, el empleo, la libertad de movimiento y el papel en la vida pública, en medio de órdenes para apartar a las mujeres de la toma de decisiones y el día a día en Afganistán.

Así, ha manifestado que "esta exclusión sistemática de mujeres y niñas de la vida pública es una violación inaceptable de los Derechos Humanos que ha sido normalizada e institucionalizada por las autoridades 'de facto'". "Tales restricciones impuestas a mujeres y niñas, que equivalen a un apartheid de género, no tienen cabida en ninguna sociedad", ha remarcado.

La oficina de Turk ha detallado que las autoridades afganas están deteniendo a hombres y mujeres por supuestas violaciones del código de vestimenta, el largo exigido de la barba o por escuchar música, con alrededor de 450 personas sometidas a castigos corporales en el primer semestre de 2026 por diversos delitos.

En este sentido, ha hecho hincapié en que siguen documentándose violaciones de los Derechos Humanos de antiguos funcionarios y exmiembros de las fuerzas de seguridad, mientras que las minorías siguen haciendo frente a restricciones y los medios operan bajo condiciones de censura.

Por otra parte, ha lamentado que, incluso ante esta situación a nivel de Derechos Humanos, los retornos forzosos continúan, con más de 400.000 regresos a Afganistán, principalmente desde Irán y Pakistán.

"Muchos se ven obligados a entrar en un país donde ni siquiera han puesto un pie, y donde se enfrentarán a una pobreza extrema y a una falta de alimentos, agua potable y acceso a atención sanitaria, educación y empleo adecuados", ha indicado Turk, que ha resaltado que se estima que 21,9 millones de personas --aproximadamente el 45% de la población-- necesitan ayuda humanitaria.

"Mientras tanto, el flujo de ayuda exterior se ha agotado, agravando la miseria. Insto a todos los Estados a reconsiderar sus acciones y a anteponer las vidas de la población que sufre", ha dicho. "Al mismo tiempo, quienes tienen influencia en la región deben alzar la voz y defender la igualdad y la dignidad de todos los afganos. Independientemente de dónde establezcamos nuestro hogar, estos principios son inviolables", ha zanjado.

EL NRC LAMENTA EL ABANDONO A LOS CIVILES AFGANOS

En este contexto, la organización no gubernamental Consejo Noruego para los Refugiados (NRC) ha lamentado este mismo miércoles que la población civil hace frente a una crisis que no para de agravarse, impulsada por el desplazamiento, el conflicto, los shocks climáticos y la discriminación de género, al tiempo que ha criticado igualmente lo que describe como un abandono por parte de la comunidad internacional.

"Esta es mi quinta visita a Afganistán desde la toma del poder por parte de los talibán en 2021. En cada ocasión he sido testigo de una crisis humanitaria cada vez más grave, que afecta sobre todo a mujeres y niñas, y que ha recibido únicamente promesas vacías por parte de los países occidentales que juraron 'no olvidarlas nunca'", ha criticado el secretario general de la ONG, Jan Egeland.

"¿Dónde está la ayuda para las familias que sufren en soledad y abandono? ¿Dónde están los diplomáticos y enviados que podrían movilizar el apoyo internacional, tan desesperadamente necesario, para las familias afganas necesitadas y llevar alivio a las mujeres y niñas de aquí?", se ha preguntado, tras reunirse esta semana "con madres que no tienen nada que dar a sus hijos y que temen la llegada del invierno".

Así, ha afirmado que "la desnutrición infantil se está disparando y las comunidades han tocado fondo, sin tener a quién acudir", mientras que "los actores humanitarios cuentan con menos de un tercio de los fondos necesarios, lo que obliga a las organizaciones a tomar decisiones imposibles sobre a quién ayudar", según un comunicado publicado por la organización.

Egeland ha destacado igualmente que en 2025 se registró el regreso a Afganistán de 2,9 millones de personas desde Pakistán e Irán, a las que se suman otro millón de personas durante lo que va de 2026, algo que supone una gran presión sobre las comunidades, la vivienda y el sustento de unas poblaciones que se encuentran ya en una situación muy frágil agravada por los recientes combates entre Afganistán y Pakistán.

"Esta semana he escuchado a familias obligadas a vivir en refugios rudimentarios, a veces sin techo y con paredes hechas únicamente de ramas y envases desechados. Deben tener la oportunidad de reconstruir sus vidas y volver a valerse por sí mismas con dignidad", ha relatado, antes de insistir en que los que regresan a Afganistán "se encuentran atrapados en una posición terrible".

En esta línea, ha señalado que "las limitaciones políticas para interactuar con las autoridades afganas restringen aún más las oportunidades de identificar soluciones a largo plazo, dejando a las organizaciones humanitarias con dificultades para atender unas necesidades urgentes y en constante aumento". "La comunidad internacional debe colaborar de manera significativa con las autoridades afganas para garantizar que la población local no pague el precio de los cambios en las prioridades geopolíticas", ha argüido.

Egeland ha reconocido que, si bien "es cierto que los donantes hacen frente a prioridades mundiales contrapuestas, estar aquí y ver cómo se está abandonando a la población civil afgana resulta verdaderamente estremecedor". "Estos últimos cinco años han sido una espiral descendente desesperada: es de vital importancia que la población civil de Afganistán no se vuelva invisible", ha apostillado.

Contador

Contenido patrocinado