March 19, 2026, Washington, District Of Columbia, USA: United States President Donald J Trump and Prime Minster Takeuchi Sanae of Japan shake hands as they meet in the Oval Office of the White House in Washington, DC, USA, on Thursday, March 19, 2026. Th - Europa Press/Contacto/Aaron Schwartz - Pool via CN
MADRID 19 Mar. (EUROPA PRESS) -
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado este jueves que su país no depende del comercio que pasa por el estrecho de Ormuz, por lo que lo defiende "para todos los demás", en una nueva llamada a la OTAN para que de un paso al frente respecto a un eventual despliegue naval que garantice el tránsito por este paso estratégico.
"Nosotros no usamos el estrecho. Estamos defendiendo el estrecho para todos los demás. Y en el caso de la OTAN, no quieren ayudarnos a defenderlo, y son ellos quienes lo necesitan", ha afeado el presidente estadounidense en declaraciones desde el Despacho Oval, antes de reunirse con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, cuando ha insistido en que los aliados de la OTAN "se están volviendo mucho más amables" respecto a sus demandas en Ormuz.
De Japón ha dicho "no necesitar nada", si bien ha considerado que es "apropiado" que los países más afectados por la inestabilidad en Ormuz "den un paso al frente", como es el caso de Tokio. "En el caso de Japón, tengo entendido que obtiene más del 90% de su petróleo a través del estrecho, así que esa es una gran razón para implicarse", ha indicado junto a Takaichi.
Igualmente ha señalado a China o partes de Europa como los mayores perjudicados de la situación en el estrecho del Golfo, a la luz de que "obtienen gran parte de su petróleo" a través de este paso. "Nosotros prácticamente no obtenemos nada. Estamos por debajo del 1%. No necesitamos ni siquiera ese porcentaje así que creo que lo hacemos por cortesía", ha asegurado sobre la posición de Washington.
El inquilino de la Casa Blanca ha insistido en que "virtualmente" todos los países apoyan los objetivos del ataque a Irán. "Irán es una amenaza seria para el mundo, para Oriente Próximo y para el mundo y todo el mundo está de acuerdo conmigo", ha asegurado.
En esta comparecencia ha vuelto a defender que el Ejército estadounidense va "muy por delante del calendario" respecto a sus planes militares en Irán, insistiendo en que el país "está cerca de quedar destruido". Al tiempo que ha reiterado el caracter histórico de la intervención insistiendo en que "tuvo que hacerlo" por las ambiciones nucleares de Teherán y la amenaza que representa a toda la comunidad internacional.
"Tuve que hacer esto. Lo llamo una incursión. Tuve que hacer esta pequeña incursión y hacer algo que ningún otro presidente tuvo el valor de hacer", ha señalado, insistiendo en que sus predecesores "querían hacerlo", pero "nunca tuvieron el valor". "No los culpo. No los estoy culpando. Me tocó a mí y hemos hecho un gran trabajo. Nuestro Ejército es increíble", ha zanjado.