Publicado 18/12/2019 11:33

Irak.- La ONU pide "acciones decisivas" para lograr la nominación consensuada del nuevo primer ministro de Irak

MADRID 18 Dic. (EUROPA PRESS) -

La representante especial de Naciones Unidas para Irak, Jeanine Hennis-Plasschaert, ha resaltado este miércoles la necesidad de "acciones decisivas" para elegir al nuevo primer ministro del país, un día antes de que expire el plazo para ello.

"En estos momentos, el tiempo es clave y la situación requiere acciones decisivas. Irak no puede permitirse soluciones que supongan un parche o medidas coercitivas", ha sostenido en un comunicado.

Por ello, ha solicitado a los líderes políticos que logren un consenso para la nominación de un candidato al cargo que satisfaga las expectativas y aspiraciones de la población, tras mes y medio de manifestaciones masivas contra el Gobierno.

Asimismo, ha denunciado el secuestro y asesinato de manifestantes en las últimas semanas y ha recordado que el Estado "es responsable de proteger a su pueblo". "Los secuestros, arrestos ilegales y asesinatos atroces no tienen cabida en una democracia", ha dicho.

"No deben convertirse en la nueva norma en Irak", ha alertado Hennis-Plasschaert, antes de resaltar que los líderes políticos iraquíes deben cumplir con su tarea y responder a las demandas de los manifestantes y aplicar reformas.

El primer ministro en funciones, Adel Abdul Mahdi, afirmó el martes que podría haber un acuerdo "en los próximos días u horas" sobre la formación del nuevo gobierno, en medio de la crisis política que atraviesa el país.

El presidente del Parlamento, Mohamed Halbusi, pidió el 3 de diciembre al presidente del país, Barham Salí, que designe a un nuevo primer ministro, para lo que tiene un plazo de 15 días. Tras ello, se abrirá un plazo de 30 días para formar el nuevo gobierno.

Abdul Mahdi, quien presentó su dimisión en noviembre y continúa en funciones, resaltó que Salí tiene "una vía clara" para dialogar con los bloques políticos y elegir a un candidato a primer ministro.

Abdul Mahdi dimitió el 30 de noviembre en medio de unas manifestaciones a nivel nacional contra la corrupción y la crisis socioeconómica que sufre Irak, unas movilizaciones que se han saldado con alrededor de 450 muertos.

Los manifestantes exigen una reforma política total en Irak para acabar con la corrupción endémica en el país y la desigualdad en la distribución de los beneficios del petróleo.

Asimismo, solicitan la dimisión del Gobierno en pleno, la disolución del Parlamento y, en términos generales, la desaparición del sistema político establecido tras la invasión de Estados Unidos en 2003.

La mayor parte de las víctimas mortales son consecuencia de la represión ejercida por las fuerzas de seguridad, que han empleado con asiduidad munición real para dispersar a los manifestantes.

El Gobierno, a su vez, ha defendido esta respuesta al asegurar que entre los manifestantes había "delincuentes escondidos" con la misión de iniciar altercados a tiros.

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