Publicado 11/03/2026 13:09

Un compuesto del té verde mejora la memoria y el razonamiento en niños con trastorno del espectro alcohólico fetal

Archivo - Mujer embarazada, consumo de alcohol
Archivo - Mujer embarazada, consumo de alcohol - ANTONIO_DIAZ/ ISTOCK - Archivo

MADRID 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad Internacional de Valencia (VIU) y el Hospital Clínic de Barcelona han demostrado el potencial terapéutico de la epigalocatequina galato (EGCG), principal compuesto activo del té verde, para mejorar diversas funciones cognitivas, como la memoria y el razonamiento, en niños diagnosticados con trastorno del espectro alcohólico fetal (TEAF).

El estudio, publicado en 'Scientific Reports', analizó durante 12 meses los efectos de este antioxidante natural en 40 niños con una edad media de 10 años. Los resultados indican que el tratamiento no produce un cambio en el cociente intelectual global, sino que actúa de forma selectiva sobre procesos cognitivos específicos.

Según han explicado los responsables del trabajo, liderado por Elisabet Navarro y Vicente Andreu, la exposición prenatal al alcohol daña las estructuras cerebrales por el aumento del estrés oxidativo y la neuroinflamación, lo que deriva en déficits de aprendizaje y conducta.

Tras la intervención con EGCG, se observó en los niños una mayor capacidad para resolver patrones y problemas visuales, mejora en la retención y manipulación de información a corto plazo, y avances en el reconocimiento de caras y memoria diferida. También se produjo una disminución significativa del comportamiento agresivo, una de las alteraciones conductuales con mayor impacto funcional en estos pacientes.

IMPACTO EN GENES

A través de un análisis transcriptómico, los investigadores comprobaron cómo la EGCG modifica la expresión de más de 6.600 genes. El tratamiento logró disminuir la expresión de genes implicados en la inflamación crónica cerebral, como CCR2 o CASP5, y aumentar la de aquellos reguladores que controlan la muerte celular, como DUSP4.

A nivel biológico, los marcadores de estrés oxidativo disminuyeron entre un 21 y un 39 por ciento tras los primeros seis meses de tratamiento, confirmando el efecto del compuesto como protector celular. Según los autores, estos resultados apuntan a una "reprogramación inmunometabólica" que explica las mejoras observadas en el comportamiento y la memoria de los niños.

Aunque los resultados del estudio piloto son prometedores, los investigadores han insistido en la necesidad de consolidar la evidencia con trabajos futuros. "Nuestros datos refuerzan la idea de que el estrés oxidativo y la inflamación están implicados en las alteraciones neuroconductuales del TEAF", han señalado.

En este sentido, el equipo ha informado de que está desarrollando un nuevo ensayo clínico multicéntrico, aleatorizado y controlado con placebo para confirmar estos hallazgos y establecer el potencial terapéutico definitivo de la EGCG en niños con este trastorno.

Contador

Contenido patrocinado