Archivo - November 24, 2025, Apatzingan, Michoacan, Mexico: Massive security measures are part of a new federal strategy to tackle the latest wave of violence brought by drug cartels in the southern Mexican state of Michoacán. A large deployment of the ar - Europa Press/Contacto/Vaclav Lang - Archivo
MADRID 12 Ene. (EUROPA PRESS) -
Las autoridades de México han detenido este lunes al director de Relaciones Públicas y Protocolo del municipio de Uruapan (estado de Michoacán), Samuel García Rivero, por presuntamente haber filtrado la agenda, los horarios y los desplazamientos del exalcalde Carlos Manzo durante la celebración del Día de Muertos, datos que habrían facilitado el asesinato del dirigente local, ocurrido el pasado 1 de noviembre.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, ha afirmado que García Rivero y el taxista Josué Elogio 'N' (la letra con la que las autoridades mexicanas tratan de proteger la identidad de los acusados) fueron detenidos el jueves y el viernes, respectivamente, de la pasada semana.
"Estas personas filtraban información sensible y ubicaciones de Carlos Manzo y mantenían comunicación directa con el grupo criminal responsable, facilitando la planeación y ejecución del homicidio", ha subrayado Harfuch en su cuenta en X, donde ha señalado que en su historial ya contaban "con órdenes de aprehensión por homicidio y lesiones calificadas".
En este marco, el responsable de seguridad ha manifestado que "el compromiso del Gobierno de México es claro: esclarecer plenamente este crimen y que no haya impunidad".
Manzo fue asesinado el 1 de noviembre de 2025 durante un acto del Día de Muertos en el centro del propio municipio que gobernaba y después de recibir amenazas del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que había ofrecido un pago de dos millones de pesos (unos 94.000 euros) por el asesinato del alcalde, según la Fiscalía del estado.
En las semanas que siguieron al homicidio, las investigaciones revelaron una serie de irregularidades. Entre ellas, que el escolta del alcalde Demetrio 'N', uno de los siete policías municipales detenidos por su implicación en los hechos, habría ejecutado a sangre fría al sicario que mató al edil, un adolescente de 17 años identificado como Víctor Ubaldo.