July 4, 2026, Berlin, Berlin, Germany: A German flag flies above the Reichstag building in Berlin, Germany, on Saturday, July 4, 2026. The Reichstag is home to Germany's lower house of parliament, the Bundestag. - Europa Press/Contacto/Michael Kuenne
LEIPZIG (ALEMANIA), 28 (DPA/EP)
Las autoridades alemanas han deportado este martes a Kabul, capital de Afganistán, a 31 de ciudadanos afganos, todos salvo uno sobre los que pesaban condenas por delitos graves como homicidio y violación, en virtud de un acuerdo directo entre el Gobierno de Alemania y los talibán.
"Esta mañana, 31 hombres afganos sujetos a una orden definitiva de salida del país han sido deportados a Kabul en un vuelo chárter", ha anunciado en redes sociales el Ministerio del Interior.
A bordo del avión, que ha despegado del aeropuerto de Leipzig/Halle en las primeras horas de la madrugada de este martes, viajaban "en su mayoría delincuentes muy peligrosos que habían cometido homicidios, violaciones y actos de violencia", en palabras del titular de Interior, Alexander Dobrindt.
Así lo ha dicho a las puertas de un evento de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU) celebrado en el sur del país, donde ha precisado que uno de los pasajeros estaba sujeto a una orden de expulsión obligatoria aunque no tenía una condena en contra. Había intentado buscar refugio en otro país europeo, pero luego había regresado a Alemania, ha agregado Dobrindt.
"Las expulsiones a Afganistán continuarán de forma sistemática. Quien amenace nuestra seguridad no tiene perspectivas de permanecer en Alemania. Nuestra sociedad tiene un claro interés en que los delincuentes tengan que abandonar nuestro país", ha declarado.
Las deportaciones a Afganistán desde Alemania se reanudaron en 2024 tras una pausa de más de tres años. En agosto de 2024, 28 afganos fueron deportados desde Leipzig a Kabul por primera vez desde la toma del poder por los talibán en 2021, gracias a la mediación de Qatar.
Desde entonces, Alemania empezó a organizar deportaciones a Afganistán sin la mediación de terceros países, a través tanto de vuelos regulares como chárter. Las voces críticas argumentan que, por un lado, el Gobierno alemán se niega a reconocer a los talibán debido a sus violaciones de los Derechos Humanos mientras que, por otro lado, está colaborando con ellos y "realizando concesiones".