Archivo - Banderas de Venezuela y Cuba - Europa Press/Contacto/Juan Carlos Hernandez
MADRID, 11 Ene. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno de Venezuela ha ratificado en un comunicado oficial su "histórica" relación con Cuba en respuesta al mensaje publicado este domingo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el que aseguraba que se había terminado el suministro de petróleo y dinero desde Venezuela hacia Cuba.
"La República Bolivariana de Venezuela ratifica su postura histórica en el marco de las relaciones con la República de Cuba, conforme a la Carta de las Naciones Unidas y en el Derecho Internacional, al libre ejercicio de la autodeterminación y de la soberanía nacional", ha apuntado el ministro de Relaciones Exteriores venezolano, Yván Gil, en un comunicado oficial publicado en su cuenta en Telegram.
Gil destaca que "la relación entre la República Bolivariana de Venezuela con el Caribe y la República de Cuba se ha cimentado históricamente en la hermandad, la solidaridad, la cooperación y la complementariedad".
El comunicado recoge también que, para Caracas, "las relaciones internacionales deben regirse por los principios del Derecho Internacional, la no intervención, la igualdad soberana de los Estados y la libre determinación de los pueblos".
"Reiteramos que el diálogo político y diplomático es el único camino para dirimir de manera pacífica controversias de cualquier naturaleza", concluye el texto.
EL PETRÓLEO PARA CUBA "SE HA ACABADO"
Venezuela responde así a un mensaje publicado por Trump en el que aseguraba que "se han acabado" los envíos de petróleo y dinero desde Caracas. "No habrá más petróleo ni dinero para Cuba. ¡Cero!", ha destacado Trump en un mensaje publicado en su red social, Truth Social, en el que además emplaza a las autoridades cubanas a "llegar a un acuerdo" antes de que sea "demasiado tarde".
Trump ha asegurado que durante "muchos años" Cuba recibía "enormes cantidades de petróleo y dinero de Venezuela". "A cambio, Cuba aportaba servicios de seguridad para los dos últimos dictadores venezolanos", ha afirmado en referencia a Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
"¡Ya no más! La mayoría de esos cubanos están muertos tras el ataque de Estados Unidos de la semana pasada y Venezuela ya no necesita protección de los matones y chantajistas que durante tantos años los han mantenido como rehenes", ha argumentado en referencia a la muerte de 32 cubanos miembros de la escolta personal de Maduro durante la incursión estadounidense en Caracas del 3 de enero.
En cambio "ahora Venezuela tiene para protegerlos a los Estados Unidos de América, con el Ejército más poderoso del mundo, de largo, y lo haremos", ha argüido.
En un mensaje anterior, Trump ha publicado un texto en el que un usuario de la red social X propone que el actual secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, de origen cubano, sea presidente de Cuba. "Marco Rubio será presidente de Cuba", plantea el usuario Cliff Smith, sin apenas actividad en su cuenta. "¡Me suena bien!", ha respondido Trump.
EEUU ES UN "HEGEMÓN CRIMINAL DESCONTROLADO"
También ha respondido el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, quien ha acusado a Estados Unidos de comportarse como "un hegemón criminal descontrolado". "El derecho y la justicia están de parte de Cuba. Estados Unidos se comporta como un hegemón criminal y descontrolado que amenaza la paz y la seguridad, no solo en Cuba y este hemisferio, sino del mundo entero", ha denunciado Rodríguez en un mensaje publicado en su cuenta en X.
El canciller cubano ha subrayado que "Cuba no recibe ni ha rebido nunca compensación monetaria o material por los servicios de seguridad que haya prestado a algún país" en referencia a la presencia de militares cubanos en el palacio presidencial venezolano durante el ataque estadounidense.
"A diferencia de Estados Unidos, no tenemos un gobierno que se presta al mercenarismo, el chantaje o la coerción militar contra otros Estados", ha argüido.
Además, ha defendido el derecho de Cuba a "importar combustible desde aquellos mercados dispuestos a exportarlo y que ejercen su propio derecho a desarrollar sus relaciones comerciales sin la interferencia o la subordinación a las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos".